Punto de inflexión

¿De qué sirve portarse bien y luego no recibir respeto? 


El callar por no herir, el dolor al callarse.




Te levantas un día dando un golpe en la mesa y jurando y perjurando decides cambiarlo todo. Ahora es el momento de empezar a darse importancia y a escribirse con mayúscula.

Ya se olvido respetar a la buena gente y no a todo a aquel que demuestre su ego, que caiga en gracia, que no se le puedan hacer bromas, aquel que lleva esa coraza permanente.

Mucho nos podemos repetir la frase del "si no te valoras tú, no te valora nadie". ¿Que pasa que hay que ir ahora con el escudo de guerra a todas partes?
¿Que hay qué montar follones o demostrar en cada momento tu personalidad, que no te pisen a cada instante?

¿Qué está pasado?

Como si a los que callan no les molesten las cosas, como si a los que moderan en vez de encender brasas, no quisieran hablar las cosas o simplemente recibir el mismo respeto que el que tiene mayor voz...

No lo entiendo

Como  "quien no llora, no mama" 

quien no demuestra, no recibe, 

quien empieza a ser invisible, desaparece


Alguna vez uno se plantea la idea de respetar a cada ser por igual, independientemente de lo que exprese, de lo que diga, todos merecen el mismo respeto en las mismas circunstancias. Nos volvemos egoistas incapaces de ver al otro que esta al lado y seguramente no tenga porque aguantar ciertas cosas, simplemente porque esta ahi.

Hay que pensar un poquito en el de al lado, que no porque calle este ausente.

Y si en este mundo cada día hay que quererse mas independientemente de lo aprendido con anterioridad. Si no te mimas, no te mimarán, Quierete y solo así lo demostrarás todo, aunque en este mundo cada vez mas individual se pierdan tantas formas y maneras.




 Un día en el te levantas y ya no quieres ser esa persona, no quieres ver los cuadros de otros donde aparece tu cara, sino ser tu el pintor de tu cuadro y hacerlo el mas bonito del mundo, porque solo tú sabes todo lo que tienes ahi metido.












A.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Siete de Abril

Londres

Como una tortuga