Pequeños tesoros para Amelie
Es muy dificil llegar a saber lo que nos gusta y lo que no. El placer de los que disfrutan observando hace entender a Amelie en ese mundo de prisas y destinos. Minuciosos los momentos llenos de sentido y sentimiento, aquellos que nos hacen palpitar, sonreir sin respirar. Tan delicados como una hoja que se come y desaparece con solo tocarla con la lengua. Amelie nos enseña a cada uno lo que es importante para nosotros, a conectar con nosotros mismos dentro de la pelicula, a tener ganas de vivir, de descubrir y de que pasen cosas, pero sobre todo de valorarnos por ser distintos, porque eso es lo que tenemos de especial,y a querernos un poquito más. Tiene un gran talento y sabe aprovecharlo, igual no se deberia de llamar talento, mas bien es observadora y juega con ello, se aprovecha para ayudar a los que tiene al rededor a darles ese empujon que necesitan, igual que posteriormente lo haran con ella. Pelicula diferente donde las allá pero muy muy humana, centra...