Una diosa de la vida

¿Qué nos está pasando? ¡Se nos está yendo de las manos!


Tenia que escribir sobre este tema, cada vez hay mas casos de perdida total del control de uno mismo por un número. Esto hablando de la gravedad de las redes sociales.
Es tal su adicción y la necesidad de ser perfectos, con la importancia que se le da a la belleza a ese icono irreal, donde se destruye por completo el interior de cada persona.

Creo que nos estamos haciendo daño en el momento que pensamos más si gustamos a los demás antes que a nosotros mismos. Es muy fácil decir si no te quieres no te van a querer, pero muchas veces y en gente con baja autoestima es lo que pasa, que si no sienten la aprobación de alguien cercano, no se lo creen. Es su fuerza, su empujón para seguir, y yo gracias a esto hoy me siento mucho mas fuerte para afrontar la vida.

Hace unos años, empezaba a darme todo vueltas. Yo de siempre he sido de pensar a mil por hora, pero llega un momento en el que piensas y todo lo que he aprendido de qué me sirve? ¿Y si yo quiero otra vida? Ser diferente a lo que soy, ¿qué hago? Es un dilema, pues todo lo que has visto es a lo que te ha llevado a ser lo que hoy eres, y sin otros modelos es difícil cambiar lo ya vivenciado.

Es duro sentirte en tu propio cuerpo atado de pies y mano, inútil, como que has empezado de cero y no tiene nada que decir, que sientes que o tiras de ti o de abandonas.

Por eso hoy quería escribir sobre el consumo preocupante que se toma de las redes, se crea un vinculo insano, con la necesidad de estar actualizado constantemente y olvidándote de cosas mucho mas importantes.

No somos conscientes del bien que podemos hacer, pero tampoco lo somos de lo influenciables que nos volvemos. 
Intento buscar la perfección en mi y cuando no la encuentro me frustro. Estudiando mi carrera me doy cuenta de que lo que somos ahora siempre va a partir de la base de la infancia, de lo que nos han enseñado y hemos visto por nuestro propios ojos.

Tenemos que empezar a educar con el error, la diversidad como algo bello y a ser tolerantes con la frustración, con la culpa y el miedo. Nos bloqueamos por no ser lo que queremos, por no lograr lo que otros han conseguido, por compararse con todo el mundo menos con uno mismo. 

Me siento muy identificada con esta chica que abajo podréis ver su historia, intentar pasar desapercibida y no saber lo importante que has sido para otra persona.

Tenemos miles de virtudes y no las potenciamos porque hacemos hincapié en lo que no nos gusta y eso nubla todo nuestro ser.
Que podamos salir a la calle libres, siendo diferentes pero sin miedo a ser juzgados y enfrentándonos a la vida y no camuflarnos detrás de la pantalla del teléfono móvil. 








A.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Siete de Abril

Londres

Como una tortuga