A DOBLECARA
Las monedas pueden caer de dos maneras, de cara o de cruz. Pero hay una opción remota de que caiga de canto.
Con las personas pasa igual, dos personas completamente distintas pueden entenderse a la percepción si existe un interés común, lo que les une.
Pero si cada uno piensa de manera egoísta nunca habrá un acuerdo, por eso en las relaciones sociales siempre hay uno que tira más que el otro. Aunque todos somos egoístas, el interés nos hace olvidarlo un poco y ser capaces de quedarse con lo que te aporta, sin consecuencias, todo de corazón.
Hasta que se acaba la película y llega el momento más duro, darte de bruces con la realidad, ¡ TE TOCA ABRIR LOS OJOS !
Ese es el momento mas duro, donde ver que la realidad no se correspondía para nada con lo que tu veías. Que uno vive intensamente pero tiene que ser consciente de donde esta y de sus actos. Aunque obviamente cuando el corazón habla la cabeza deja de existir.
Por eso quiero destacar ciertos puntos de vista que tenemos en nuestra día a día:
1. Vivir cada momento sin importa nada más o ser realista y aceptar que todo puede cambiar
La vida nos da lecciones constantes tanto es así que nada va a ser igual a lo que percibimos. Todo cambia, las personas, las amistades, las actitudes, los sentimientos, y es inevitable. En la adolescente es el momento más intenso y de donde sacaremos las mayores locuras, ahí no hay egoísmos, vivimos el momento más que nunca, no importa lo que sea, lo que vale es que quiero hacerlo, esa es la mayor fuerza y que se pierde con el tiempo.
Según vamos creciendo nos damos cuenta de que esas relaciones sociales no eran tan completas y tan sinceras y poco a poco vamos perdiendo todo tipo de amistades, hasta llegar a quedarse con unas pocas. Como he dicho muchas veces los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano y aunque esa idea hace años parecía subreal ahora cobra más vida que nunca, quizás hasta tenga dedos libres.
2. Cada uno tiene una perceptiva
Por más problemas que tengamos siempre habrá una idea diferente, ninguno somos iguales por ello existen los conflictos y llegar a ponerse de acuerdo es un trabajo costoso, a no ser que se deje de lado el orgullo.
Existen dos tipos de personas: Las que siempre creen que llevan razón y las que son capaces de ponerse en el lugar del otro y pensar de diferente manera. Optar por escuchar varias opiniones y de ahí sacar conclusiones, sería lo ideal, pero a veces ocurren situaciones en las que las personas parecen estar dando un discurso por conseguir votos y así demostrar personalidad y caracter y así hacer creer que llevan razón.
De ahí la idea de la importancia del marketing, por muy buena persona que seas si hay una mala que habla bien, seguramente tenga mas amigos, igual no tan verdaderos pero si los tendrá comiendo de su mano.
3. Nos movemos por interés
En el interés se ven las prioridades de las personas.
Todo lo que nos rodea se ha producido por un interés: Las casas, los parques, las restauraciones, los museos, las escuelas, los oficios, absolutamente todo.
No movemos por impulsos que nos llevan a interesarnos por algo en concreto, nuestra vida misma, es el proceso: Comienzo en el colegio, me formo, tengo una carrera, un grado, un titulo, consigo trabajo, gano dinero suficiente para independizarme, compro una casa, creo una familia, sigo trabajando duro para llegar bien a la jubilación, y ya disfruto de todo el tiempo del mundo hasta el fin de mis días.
Hasta ese momento ha habido interesados y victimas, ganadores y perdedores, victorias y fracasos, y será lo que nos haga crecer en esta vida.
Habremos acertado en muchos de nuestros actos pero también perdido en ellos parte de los que nos acompañaban en el camino. Cada impulso nos guía hacia un lado o al otro y solo es cuestión de escoger y seguir nuestro camino, que ya no va a ser igual que el de antes, igual es mejor o el peor error, pero el interés es el que ha cambiado las pisadas de nuestro destino.
A base de palos y batacazos nuestros ojos se van cerrando, desde esos ojillos como platos de querer captarlo todo a esos ojos tristes y arrugados ya sabiéndolo todo.
4. Todo tiene su razón
En todo hay un motivo, una motivación para lograr nuestros intereses, sean éticos buenos o no. El tipico "¿A que precio?" , ¿Hasta donde llegarías para conseguir tu sueño? Nuestros impulsos tienen un fin y hasta él pasan miles de momentos, de compañias y experiencias, todo esto hace que nuestro fin se modifique.
5. Poli bueno o poli malo
Pienso en los demás y entonces soy bueno para la sociedad o soy malo y pienso en mí con egoísmo.
Ni uno ni otro, nunca los extremos fueron buenos. Nos guiamos del qué dirán muchas veces, aunque según cumplimos años ya nos va importando cada vez menos.
Las buenas personas escasean, hace mas gracia ese que habla mal y que cree en si mismo, más bien todos los ídolos creen en sí mismos y ese ego les hace ser gente admirada.
Por eso lo ideal es demostrar con tus acciones que eres buena persona, que salga de dentro pero confiando en ti por encima de todo, esa si es la clave del existo.
6. Dueño de tus palabras o de tus hechos
Según como te comportes con los demás así lo harán contigo.
Porque todo tiene un limite y si tus palabras no se corresponden con los hechos, tu credibilidad ya no tiene ningún valor.
Aquí entramos en el debate de como valoramos y como de consecuentes somos hacia los demás.
7. Principios
Todo cobra prioridad pero a un cierto orden y nunca va a ser el mismo que el resto. Por eso como el dicho "Dios los cría y ellos se juntan". Finalmente nos unimos por esos mismos gustos, afinidades, experiencias, aficiones y valores.
Con las personas pasa igual, dos personas completamente distintas pueden entenderse a la percepción si existe un interés común, lo que les une.
Pero si cada uno piensa de manera egoísta nunca habrá un acuerdo, por eso en las relaciones sociales siempre hay uno que tira más que el otro. Aunque todos somos egoístas, el interés nos hace olvidarlo un poco y ser capaces de quedarse con lo que te aporta, sin consecuencias, todo de corazón.
Hasta que se acaba la película y llega el momento más duro, darte de bruces con la realidad, ¡ TE TOCA ABRIR LOS OJOS !
Ese es el momento mas duro, donde ver que la realidad no se correspondía para nada con lo que tu veías. Que uno vive intensamente pero tiene que ser consciente de donde esta y de sus actos. Aunque obviamente cuando el corazón habla la cabeza deja de existir.
Por eso quiero destacar ciertos puntos de vista que tenemos en nuestra día a día:
1. Vivir cada momento sin importa nada más o ser realista y aceptar que todo puede cambiar
La vida nos da lecciones constantes tanto es así que nada va a ser igual a lo que percibimos. Todo cambia, las personas, las amistades, las actitudes, los sentimientos, y es inevitable. En la adolescente es el momento más intenso y de donde sacaremos las mayores locuras, ahí no hay egoísmos, vivimos el momento más que nunca, no importa lo que sea, lo que vale es que quiero hacerlo, esa es la mayor fuerza y que se pierde con el tiempo.
Según vamos creciendo nos damos cuenta de que esas relaciones sociales no eran tan completas y tan sinceras y poco a poco vamos perdiendo todo tipo de amistades, hasta llegar a quedarse con unas pocas. Como he dicho muchas veces los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de una mano y aunque esa idea hace años parecía subreal ahora cobra más vida que nunca, quizás hasta tenga dedos libres.
2. Cada uno tiene una perceptiva
Por más problemas que tengamos siempre habrá una idea diferente, ninguno somos iguales por ello existen los conflictos y llegar a ponerse de acuerdo es un trabajo costoso, a no ser que se deje de lado el orgullo.
Existen dos tipos de personas: Las que siempre creen que llevan razón y las que son capaces de ponerse en el lugar del otro y pensar de diferente manera. Optar por escuchar varias opiniones y de ahí sacar conclusiones, sería lo ideal, pero a veces ocurren situaciones en las que las personas parecen estar dando un discurso por conseguir votos y así demostrar personalidad y caracter y así hacer creer que llevan razón.
De ahí la idea de la importancia del marketing, por muy buena persona que seas si hay una mala que habla bien, seguramente tenga mas amigos, igual no tan verdaderos pero si los tendrá comiendo de su mano.
3. Nos movemos por interés
En el interés se ven las prioridades de las personas.
Todo lo que nos rodea se ha producido por un interés: Las casas, los parques, las restauraciones, los museos, las escuelas, los oficios, absolutamente todo.
No movemos por impulsos que nos llevan a interesarnos por algo en concreto, nuestra vida misma, es el proceso: Comienzo en el colegio, me formo, tengo una carrera, un grado, un titulo, consigo trabajo, gano dinero suficiente para independizarme, compro una casa, creo una familia, sigo trabajando duro para llegar bien a la jubilación, y ya disfruto de todo el tiempo del mundo hasta el fin de mis días.
Hasta ese momento ha habido interesados y victimas, ganadores y perdedores, victorias y fracasos, y será lo que nos haga crecer en esta vida.
Habremos acertado en muchos de nuestros actos pero también perdido en ellos parte de los que nos acompañaban en el camino. Cada impulso nos guía hacia un lado o al otro y solo es cuestión de escoger y seguir nuestro camino, que ya no va a ser igual que el de antes, igual es mejor o el peor error, pero el interés es el que ha cambiado las pisadas de nuestro destino.
A base de palos y batacazos nuestros ojos se van cerrando, desde esos ojillos como platos de querer captarlo todo a esos ojos tristes y arrugados ya sabiéndolo todo.
4. Todo tiene su razón
En todo hay un motivo, una motivación para lograr nuestros intereses, sean éticos buenos o no. El tipico "¿A que precio?" , ¿Hasta donde llegarías para conseguir tu sueño? Nuestros impulsos tienen un fin y hasta él pasan miles de momentos, de compañias y experiencias, todo esto hace que nuestro fin se modifique.
5. Poli bueno o poli malo
Pienso en los demás y entonces soy bueno para la sociedad o soy malo y pienso en mí con egoísmo.
Ni uno ni otro, nunca los extremos fueron buenos. Nos guiamos del qué dirán muchas veces, aunque según cumplimos años ya nos va importando cada vez menos.
Las buenas personas escasean, hace mas gracia ese que habla mal y que cree en si mismo, más bien todos los ídolos creen en sí mismos y ese ego les hace ser gente admirada.
Por eso lo ideal es demostrar con tus acciones que eres buena persona, que salga de dentro pero confiando en ti por encima de todo, esa si es la clave del existo.
6. Dueño de tus palabras o de tus hechos
Según como te comportes con los demás así lo harán contigo.
Porque todo tiene un limite y si tus palabras no se corresponden con los hechos, tu credibilidad ya no tiene ningún valor.
Aquí entramos en el debate de como valoramos y como de consecuentes somos hacia los demás.
7. Principios
Todo cobra prioridad pero a un cierto orden y nunca va a ser el mismo que el resto. Por eso como el dicho "Dios los cría y ellos se juntan". Finalmente nos unimos por esos mismos gustos, afinidades, experiencias, aficiones y valores.
A mi me gustaría ser una moneda capaz de caer de todas las caras posibles, hasta de canto y de ahí elegir cual es mi mejor perfil, porque en esta vida somos instantes donde buscamos la mayor felicidad con lo que nos rodea, como una moneda viajera y usada, llena de momentos distintos.
Por eso es curiosa la idea de guardar monedas sin usar, ya de por sí valdrán más. Eso me recuerda a lo que actualmente sigue ocurriendo por desgracia en el trafico de mujeres, que venden al mejor postor la virginidad de una joven casi siempre menor.
Cada uno vive la vida a su manera y rueda como mejor puede o como mejor le toca.
Por eso es curiosa la idea de guardar monedas sin usar, ya de por sí valdrán más. Eso me recuerda a lo que actualmente sigue ocurriendo por desgracia en el trafico de mujeres, que venden al mejor postor la virginidad de una joven casi siempre menor.
Cada uno vive la vida a su manera y rueda como mejor puede o como mejor le toca.
Comentarios
Publicar un comentario