En shock ante la cúspide
Acariciando ya la cúspide después del camino inolvidable y terrible ya pasado no puedo olvidarme de mis pasos, de la altura a la que estoy y que ahora mismo no puedo ni moverme. Estoy en shock.
Terrible la idea que me ronda la cabeza, jamás creí que lo conseguiría, o más bien di todo por llegar hasta aquí y ahora mismo no puedo hacer más.
Siento un dolor tan inmenso, es una injusticia tan grande...
Todo un camino de dolor y sufrimiento para llegar hasta donde me encuentro. Puede parecer que nada valió la pena, que sufrí para llegar al mismo lado que todo el mundo.
Una decepción y una pena que me invaden.
Quisiera saber por qué fue la vida tan injusta tan cruel y mezquina. Como puede ser que me encuentre solo ante la cúspide y no pueda ir ni para delante ni para atrás. Ya nadie me quita lo vivido pero tampoco nadie puede hacer nada por ver mi final.
Los luchadores jamás deberían terminar su batalla de esta manera. Han luchado mucho y aun tienen tanto por vivir que no merecen ir a luchar sin fuerzas y casi sin saber lo que les espera. Toda guerra merece una alegría, u refuerzo, todo sufrimiento una recompensa pero todo fin no tiene porque que ser así de triste ni de tremendo.
Pero en esta guerra todos combatimos y no se puede hacer nada ante la lucha, porque es constante pero antes o más tarde termina en el mismo sitio para todos.
Que hoy por hoy son los verdaderos ángeles que desde aquí solo puedo mandarles un aplauso enorme y sentir un orgullo inmenso.
Os habéis ido los más grandes.
En memoria de todos ellos...

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