Debajo de la ducha se canta mejor
Estos días que te saben a casa.
A hacer cosas en familia, a compartir más momentos.
Momento Navidad donde no se olvida cada año como fue, quien puso el árbol, cómo lo decoramos y este que si se podían poner hasta dos belenes, no por el sentido religioso si no por el valor sentimental que tienen.
También se agradecen el momento agua caliente, donde te acuerdas del verano pero también te gustan las cosas buenas que tiene el frío, con esos abrazos interminables, esos ataques a ver quien tiene las manos más frías y quién se sobresalta más. Son acogedores, son tan cercanos y de tanta intensidad que apetece que haga solo un poco de frío para poder estar mas cerca.
Como cuando te metes debajo de la ducha y empiezas a cantar y parece que estuvieras en un estudio de grabación donde lo que cantas suena hasta bien y parece profesional y todo. Esa sensación pasa en estas fechas donde los regalos te hacen mas ilusiones, donde las cenas saben mejor y donde la compañía se valora muchísimo más.
Ya que vivimos en un mundo de prisas y de tareas donde lo primero seria gastar y aprovechar el tiempo en lo que más queremos y más nos gusta y después lo demás debía ser los secundario.
Y al final lo que importa siempre no es si se canta bien, si luego al apagar el agua de la ducha vuelve a sonar nuestra voz de siempre, y ya no suena tan bien, pero es que eso da igual. Lo que te llevas en ese rato de melodías pegadizas es el subidón de alegría y el autoestima que te ilumina la cara. Que más da si no se nos da bien, lo que le da sentido es el resultado que tiene en nosotros.
Crecer por momentos ser algo más que hace un momento. Sentirnos mucho mejores, ver que en nuestro interior ya no está vacío ahora hay grandeza, esta llena de ideas de ilusiones y de personalidad.
No queda más que aprovechar de todo lo que nos pueda servir para crecer y disfrutar como si fuera la primera vez de absolutamente todo.
Porque nos cansamos muy pronto de los momentos felices y queremos más pero luego de los tristes los repetimos continuamente en vez de borrarlos y aprender,
y punto y seguido .
A hacer cosas en familia, a compartir más momentos.
Momento Navidad donde no se olvida cada año como fue, quien puso el árbol, cómo lo decoramos y este que si se podían poner hasta dos belenes, no por el sentido religioso si no por el valor sentimental que tienen.
También se agradecen el momento agua caliente, donde te acuerdas del verano pero también te gustan las cosas buenas que tiene el frío, con esos abrazos interminables, esos ataques a ver quien tiene las manos más frías y quién se sobresalta más. Son acogedores, son tan cercanos y de tanta intensidad que apetece que haga solo un poco de frío para poder estar mas cerca.
Como cuando te metes debajo de la ducha y empiezas a cantar y parece que estuvieras en un estudio de grabación donde lo que cantas suena hasta bien y parece profesional y todo. Esa sensación pasa en estas fechas donde los regalos te hacen mas ilusiones, donde las cenas saben mejor y donde la compañía se valora muchísimo más.
Ya que vivimos en un mundo de prisas y de tareas donde lo primero seria gastar y aprovechar el tiempo en lo que más queremos y más nos gusta y después lo demás debía ser los secundario.
Y al final lo que importa siempre no es si se canta bien, si luego al apagar el agua de la ducha vuelve a sonar nuestra voz de siempre, y ya no suena tan bien, pero es que eso da igual. Lo que te llevas en ese rato de melodías pegadizas es el subidón de alegría y el autoestima que te ilumina la cara. Que más da si no se nos da bien, lo que le da sentido es el resultado que tiene en nosotros.
Crecer por momentos ser algo más que hace un momento. Sentirnos mucho mejores, ver que en nuestro interior ya no está vacío ahora hay grandeza, esta llena de ideas de ilusiones y de personalidad.
No queda más que aprovechar de todo lo que nos pueda servir para crecer y disfrutar como si fuera la primera vez de absolutamente todo.
Porque nos cansamos muy pronto de los momentos felices y queremos más pero luego de los tristes los repetimos continuamente en vez de borrarlos y aprender,
y punto y seguido .
¡¡¡¡¡FELICES FIESTAS!!!!!

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