El cordero que quería ser lobo
Donde un cordero quiere parecerse al lobo, que quizás tenga grandes ventajas.
Libertad, opciones e independencia.
Puede parecer que el cordero es el pobre al que hay que tener lastima. Es aquel que sufre que no sabe que hacer, es inseguro es débil.
¿Por qué? ¿Quién demonios le ha dado ese papel?
El lobo al ser seguro y fuerte va a engañar a estafar a los buenos.
¿Desde cuándo tenemos esta idea?
¿Quién nos ha dicho que la apariencia defina a la persona y que ciertas personalidades por tener determinadas características ya son buenos o malos? ¿Quién?
¿Quién ha sido el valiente, el qué se ha creído superior para señalar que esta bien y que no?
TODOS en el sentido más amplio de la palabra seriamos capaces de cualquier cosa si estuviéramos en una situación extrema. Estoy segura de que el cordero se muere de envidia de que hablen tanto del lobo, que él si pueda tener esa autoridad, ese miedo hacia el resto. Quizás el cordero quiera eso, que le dejen en paz que no se acerquen tanto, vivir como el lobo, y solo es cuestión de la caratula.
¿Quién piensa en el lobo? ¿En que siente? Por su instinto se le castiga y es que va en sus genes. Es como matar a un tigre si caza en un habitad que no es el suyo, que no es el adecuado y necesita ser quien es.
La sociedad es la culpable de nuestro estado emocional somos como los personajes de la historia, con diferentes personalidades o papeles momentáneos.
Somos lo que nos conviene, nos adaptamos a sufrir o a ser los que mandamos. Nos hacemos supervivientes como podemos o como nos dejan.
Cuando nos sentimos por los suelos, estamos alicaídos, callados, pensativos, indecisos y no nos relacionamos, esto crea rechazo. Menos cuando la gente exagera lo que le ocurre y llega la pena, ahí se relacionan para consolar pero por ninguna razón más.
El que opta por ir de prepotente, ¿Que me decís de ese? a nadie le gusta pero suele ser muy comentado, crea "el fenómeno fan", no gusta pero no se deja de hablar de él.
Otras personas son carismáticas, optimistas y alegres. Que hagan lo que hagan crean una reacción muy positiva frente al grupo, rodeados de amigos.
Este sería el mejor estado, autoestima correcto.
Esto quiere decir que nuestros comportamientos influyen de diferente manera hacia los demás igual que nos comportamos diferente.
El conflicto interno entre lo que quiero ser y lo que me gustaría ser va a ser de por vida.
Sin embargo, la presión social también influye de la misma manera que el comportamiento de los anteriores. Pero es diferente la presión si se esta en grupo que como estamos de broma, todo vale y no pasa nada, no hay sentido del ridículo a cuando uno se encuentra solo en una situación como ir en el metro o en el autobús y estar con los cascos escuchando música y que de repente nos apeteciera ponernos a bailar, a cantar. ¿Y por qué no se hace? ¿Y si se hace por qué se mira raro o da la risa?
¿Lo subrealista debe ser apartado de nuestra vida? ¿O por cosas como esas son momentos que jamás vamos a olvidar?
¿Y no es la vida más que nuestro cuento, donde nada esta escrito y debemos crear la mejor de las historias?
La historia de la vida es esta, nacemos sin saber, después queremos aprender muy rápido y luchar por nuestros derechos, la época rebelde y luego esto va disminuyendo y todo se vuelve rutinario y asumible.
Pero en vez de ser una sociedad obligada a ser normal en vez de poder abrir la mente, dar lo que queremos recibir y no prohibir si no dejar libertad. Se aprende antes dejando hacer que obligando a hacer.
Cambiando el punto de vista de las situaciones, las perspectivas y los detalles vemos un más allá. Si la vida fuera diferente y viviéramos equilibrados con nosotros mismos no habría prejuicios. Seriamos completamente nosotros, sin miedo a hacer algo que puede ser mal visto. En un lugar sin normas sociales donde lo extravagante no llamaría la atención. Donde la anulación de ellas fomente el civismo, el respeto y la diversidad.
Seremos realmente libres.
Comentarios
Publicar un comentario