La venda de los sueños
Buenas tardes:
Esta mañana me he levantado muy confundida. Suele ocurrirnos que nos despertamos creyendo que lo que hemos soñado ha sido real, y nos volvemos locos por darle solución. Llega a darnos una visión de como actuaríamos en situaciones extremas.
Mi sueño tenía que ver con mis preocupaciones, mis miedos, todo acerca de mi sueño real en esta vida.
Había organizado una fiesta en el chalet de mis abuelos, supongo que por el patio que tiene para que puedan jugar sin peligros. Pues resulta que una de las niñas que iba era de las más mayores (5 años) y había estado en mi clase donde había hecho yo las prácticas, además llego a ser la primera que me hizo caso, a la primera que le llegué al corazón. Por lo cual era una gran responsabilidad y además que el resto de los niños eran mucho más pequeños y requerían una mayor atención, aun así estaba toda mi familia por si acaso.
Un sueño de por sí ya era un tanto extraño porqué ¿con qué propósito se hacía esa fiesta?
El problema llega cuando esa misma niña sube a la parte de arriba del chalet, justamente en mi habitación y a partir de ahí no aparece. Lo raro es que cuando la busco con todo a oscuras, no la encuentro y tampoco la llamo para encontrarla. Como si no le diera importancia y cerrara la puerta, pensando que ahí no estaba.
Lo más extraño del sueño es que se parte, y de repente han pasado tres o cuatro días y la fiesta continuaba pero ya llegaba el día de la recogida de los padres. En ese momento vuelvo a recordar que la niña no había aparecido. Inmediatamente vuelvo a subir a la parte de arriba del chalet, a mi habitación y al abrir la puerta veo en un rincón escondida a aquella niña, la llamo para que venga y me hace caso.
En ese momento me aparece un primer plano de la niña, con la cara sudorosa, blancuzca y con muy mala cara como deshidratada y con mucho miedo en la mirada.
Entonces ya empezaba a estar medio despierta pero aun dentro del sueño y al dársela a sus padres, la niña no tardo ni un momento en decir que acababa de salir de la habitación, e inmediatamente mi familia me cubría las espaldas haciéndole pasar por mentirosa.
En ese momento no me podía creer porque estaba ocurriendo esto, donde queda la ética, los valores, la conciencia; se esfumaron por ocultar la verdad, un gran crimen y yo que no podía desde dentro del sueño saber como salir de ese embrollo. ¡¡¡QUÉ HABÍA HECHO!!!
Estaba con la soga al cuello y no sabía que hacer, pero iba a quedar como una irresponsable, nada adulta y encima peligrosa, porque dejar ahí a una niña de cinco años sola durante días y sin comer, eso se considera maltrato.
Me sentía la peor persona del mundo hasta que me desperté y vi que nada era real. Entonces me di cuenta de que mis miedos entran dentro de mis sueños y que gracias a ellos, siento cuando algo no es justo y no estoy de acuerdo, pero se llegan a tales extremos que claro ves como tu familia, aunque sin esa confianza que se debería tenerse, hace todo lo posible por salvarme las espaldas y protegerme.
Una pequeña venda nos separa de lo real a lo ficticio y continuamente en el transcurso del sueño nos llegan vivencias de la vida real representadas de manera subrealista en los sueños.
Por esa pequeña venda podremos afrontar esos miedos que se nos presentan de lo ficticio a lo real.
Esta mañana me he levantado muy confundida. Suele ocurrirnos que nos despertamos creyendo que lo que hemos soñado ha sido real, y nos volvemos locos por darle solución. Llega a darnos una visión de como actuaríamos en situaciones extremas.
Mi sueño tenía que ver con mis preocupaciones, mis miedos, todo acerca de mi sueño real en esta vida.
Había organizado una fiesta en el chalet de mis abuelos, supongo que por el patio que tiene para que puedan jugar sin peligros. Pues resulta que una de las niñas que iba era de las más mayores (5 años) y había estado en mi clase donde había hecho yo las prácticas, además llego a ser la primera que me hizo caso, a la primera que le llegué al corazón. Por lo cual era una gran responsabilidad y además que el resto de los niños eran mucho más pequeños y requerían una mayor atención, aun así estaba toda mi familia por si acaso.
Un sueño de por sí ya era un tanto extraño porqué ¿con qué propósito se hacía esa fiesta?
El problema llega cuando esa misma niña sube a la parte de arriba del chalet, justamente en mi habitación y a partir de ahí no aparece. Lo raro es que cuando la busco con todo a oscuras, no la encuentro y tampoco la llamo para encontrarla. Como si no le diera importancia y cerrara la puerta, pensando que ahí no estaba.
Lo más extraño del sueño es que se parte, y de repente han pasado tres o cuatro días y la fiesta continuaba pero ya llegaba el día de la recogida de los padres. En ese momento vuelvo a recordar que la niña no había aparecido. Inmediatamente vuelvo a subir a la parte de arriba del chalet, a mi habitación y al abrir la puerta veo en un rincón escondida a aquella niña, la llamo para que venga y me hace caso.
En ese momento me aparece un primer plano de la niña, con la cara sudorosa, blancuzca y con muy mala cara como deshidratada y con mucho miedo en la mirada.
Entonces ya empezaba a estar medio despierta pero aun dentro del sueño y al dársela a sus padres, la niña no tardo ni un momento en decir que acababa de salir de la habitación, e inmediatamente mi familia me cubría las espaldas haciéndole pasar por mentirosa.
En ese momento no me podía creer porque estaba ocurriendo esto, donde queda la ética, los valores, la conciencia; se esfumaron por ocultar la verdad, un gran crimen y yo que no podía desde dentro del sueño saber como salir de ese embrollo. ¡¡¡QUÉ HABÍA HECHO!!!
Estaba con la soga al cuello y no sabía que hacer, pero iba a quedar como una irresponsable, nada adulta y encima peligrosa, porque dejar ahí a una niña de cinco años sola durante días y sin comer, eso se considera maltrato.
Me sentía la peor persona del mundo hasta que me desperté y vi que nada era real. Entonces me di cuenta de que mis miedos entran dentro de mis sueños y que gracias a ellos, siento cuando algo no es justo y no estoy de acuerdo, pero se llegan a tales extremos que claro ves como tu familia, aunque sin esa confianza que se debería tenerse, hace todo lo posible por salvarme las espaldas y protegerme.
Una pequeña venda nos separa de lo real a lo ficticio y continuamente en el transcurso del sueño nos llegan vivencias de la vida real representadas de manera subrealista en los sueños.
Por esa pequeña venda podremos afrontar esos miedos que se nos presentan de lo ficticio a lo real.
A.

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