CONTRA LAS CUERDAS



Como un bicho en una tela de araña firme e intrigante pero con un final previsible.
Basta con cometer un error para crear múltiples razones sin sentido que hacen desconfiar hasta al más cercano.



Toda la vida se ha dicho "Líbreme Dios del agua mansa que de la brava me libraré yo". Porque claro las aguas bravas se ven, saben lo que va a pasar, se intuye y como es lo normal no pasa nada porque es lo mismo de siempre. Pero cuando llega el turno de las aguas mansas, si se muestran exageradas no es real y debe ser algún fenómeno externo el que produzca este mal e inusual comportamiento. 



Injusticia tras injusticia, cansada ya de esta dictadura sin razón alguna.
Pudiendo vivir sin problemas constantes tengo que estar pegada a esta tortura que no para de dudar día tras día.



La decepción del bicho llega al saber que cada vez por mucho que haga va a volver a caer en esa tela de araña. 
Aunque puede que a la araña le guste sentir que tiene a todos los bichos contra las cuerdas porque no confíe en ellos ya que si suelta su tela y les deja ir, se irán y quizás ya no volverán. 










Las relaciones humanas tienen limites y puede que no seamos capaces de saber donde esta la linea entre la obligación y la libertad.







Andrea Jiménez.

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