Una gran infancia hace una excelente juventud
Buenos días
Recuerdo como me levantaba por la mañana temprano y me dirigía hacia la tele.
Ahí empezaba mi día, un día feliz y lleno de ilusión, viendo dibujos horas y horas esos fines de semana cuando aun no había aparecido el sol.
Como si hubieran pasado solo un par de años, lo recuerdo tan bien que me estoy visualizando ahora mismo con el pijama acurrucada en el sofá y sin hacer caso a nada más. Estaba nerviosa por ver que nueva aventura sucedía y más aun sabiendo que los mayores dormían. Me sentía más mayor, como una jovencita independiente con tan solo seis o siete años.
La infancia es todo verdad y la etapa donde más vamos a crecer, más por dentro que por fuera. Se formará una nueva persona completamente distinta al resto, pero que aprenderá lo de todos, ya que durante toda la vida desarrollará seguridad, autoestima y su personalidad, rodeados siempre de la sociedad.
Posteriormente vendrán los problemas pero en ese momento solo tienen que jugar y aprender, solo necesitan y tienen que ser felices.
Esos años 90, ese cambio de siglo, todo lo que compartimos es mucho. Es mucho más que tener la misma edad, es ser parte de un equipo. Donde hemos vivido lo mismo, cada uno a su manera y con sus circunstancias, pero hemos aprendido juntos y nos hemos ayudado mutuamente en lo que ya conocíamos para que al otro no le pasara.
Hemos ido creciendo junto a la tecnología, dejando atrás los casetes, el walkman, la Game Boy Color, y las consiguientes consolas, el mp3, el vídeo y el DVD.
Nos hemos unido a las redes sociales, al whatsApp, y aprendido la mala costumbre de estar pegados al móvil.
También a las famosas pesetas, esa moneda de 25 que tanto nos servía para la cuerda de la peonza.
Pero llegó el cambio de moneda en 2001 y ahora somos fieles al Euro, pero con él también hemos conocido la crisis económica que tanto está afectando al ámbito social porque muchas familias no tienen para bañar a sus niños y los banqueros con los derechos del resto.
Es un cambio de mentalidad y revolución que esta muy bien aprenderlo, saber que todo puede cambiar ya que en una casa no se tiene la tranquilidad con la que contábamos antes.
Es una situación complicada, pero unidos conseguiremos mucho más, ya somos mayores de edad y tenemos grandes opiniones sobre la actualidad.
Tenemos grandes capacidades para llegar a ser los grandes maestros, informáticos, ingenieros, veterinarios, médicos, electricistas, camioneros, obreros, abogados, artistas, farmacéuticos, etc, pero jamás parados. Hemos aprendido mucho para acabar así, por eso conseguiremos nuestro objetivo, nuestro sueño cueste lo que cueste.
Porque solo esa juventud que va a dejar paso a los trabajadores eficientes que pagaban al resto del país, somos los nuevos, los que haremos cambios y demostraremos que hay mejores caminos que los anteriores, con esto no me refiero a las personas, sino a la forma de llevar el trabajo.
Avanzaremos en el presente para lograr ese futuro deseado, estable, con igualdad y sin indiferencias, con ganas de cambiar el mundo, con ilusión, donde haya ayudas y sentimientos hacia los demás, que somos un equipo pero no es una competición.
"Ahora los 35 alumnos entienden que los vínculos de amistad se crean pensando en los sentimientos de los demás."
Andrea Jiménez.
Recuerdo como me levantaba por la mañana temprano y me dirigía hacia la tele.
Ahí empezaba mi día, un día feliz y lleno de ilusión, viendo dibujos horas y horas esos fines de semana cuando aun no había aparecido el sol.
Como si hubieran pasado solo un par de años, lo recuerdo tan bien que me estoy visualizando ahora mismo con el pijama acurrucada en el sofá y sin hacer caso a nada más. Estaba nerviosa por ver que nueva aventura sucedía y más aun sabiendo que los mayores dormían. Me sentía más mayor, como una jovencita independiente con tan solo seis o siete años.
La infancia es todo verdad y la etapa donde más vamos a crecer, más por dentro que por fuera. Se formará una nueva persona completamente distinta al resto, pero que aprenderá lo de todos, ya que durante toda la vida desarrollará seguridad, autoestima y su personalidad, rodeados siempre de la sociedad.
Posteriormente vendrán los problemas pero en ese momento solo tienen que jugar y aprender, solo necesitan y tienen que ser felices.
Esos años 90, ese cambio de siglo, todo lo que compartimos es mucho. Es mucho más que tener la misma edad, es ser parte de un equipo. Donde hemos vivido lo mismo, cada uno a su manera y con sus circunstancias, pero hemos aprendido juntos y nos hemos ayudado mutuamente en lo que ya conocíamos para que al otro no le pasara.
Hemos ido creciendo junto a la tecnología, dejando atrás los casetes, el walkman, la Game Boy Color, y las consiguientes consolas, el mp3, el vídeo y el DVD.
Nos hemos unido a las redes sociales, al whatsApp, y aprendido la mala costumbre de estar pegados al móvil.
También a las famosas pesetas, esa moneda de 25 que tanto nos servía para la cuerda de la peonza.
Pero llegó el cambio de moneda en 2001 y ahora somos fieles al Euro, pero con él también hemos conocido la crisis económica que tanto está afectando al ámbito social porque muchas familias no tienen para bañar a sus niños y los banqueros con los derechos del resto.
Es un cambio de mentalidad y revolución que esta muy bien aprenderlo, saber que todo puede cambiar ya que en una casa no se tiene la tranquilidad con la que contábamos antes.
Es una situación complicada, pero unidos conseguiremos mucho más, ya somos mayores de edad y tenemos grandes opiniones sobre la actualidad.
Tenemos grandes capacidades para llegar a ser los grandes maestros, informáticos, ingenieros, veterinarios, médicos, electricistas, camioneros, obreros, abogados, artistas, farmacéuticos, etc, pero jamás parados. Hemos aprendido mucho para acabar así, por eso conseguiremos nuestro objetivo, nuestro sueño cueste lo que cueste.
Porque solo esa juventud que va a dejar paso a los trabajadores eficientes que pagaban al resto del país, somos los nuevos, los que haremos cambios y demostraremos que hay mejores caminos que los anteriores, con esto no me refiero a las personas, sino a la forma de llevar el trabajo.
Avanzaremos en el presente para lograr ese futuro deseado, estable, con igualdad y sin indiferencias, con ganas de cambiar el mundo, con ilusión, donde haya ayudas y sentimientos hacia los demás, que somos un equipo pero no es una competición.
"Ahora los 35 alumnos entienden que los vínculos de amistad se crean pensando en los sentimientos de los demás."
Andrea Jiménez.
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