Dime de qué género eres y te diré de qué nido vienes
Feliz noche de domingo!
La sociedad cambia pero despacito ya mandamos un poco más y se nos hace caso, ya hay comprensión y no tanta vagueza.
En el reino animal anda que no van los machos detrás de las hembras y estas son muy exigentes, además tampoco transmiten sentimiento, les utilizan para lo que les necesitan. Suena demasiado frío, ¿no?
¿Será la clave?
Anteriormente veíamos sentados en la mesa a todos los hombres de la familia y a las mujeres hasta la más pequeña en la cocina.
Ahora la mentalidad ha cambiado y ya no somos tan machistas, hemos llegado casi a la igualdad. En el momento que todos tengan los mismos salarios y puestos de trabajo lo habremos conseguido.
Ya que actualmente en los altos cargos solo tienen nombres masculinos como en directores banqueros y de diferentes empresas importantes, presidentes, papás, escritores, y un sin fin de oficios.
¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Qué o quienes paran ese cambio tan esperado?
La religión por ejemplo sigue mandando y estamos en el Siglo XIX. Anda que no ha pasado tiempo desde que la iglesia se está alimenta de los creyentes. Menos mal que la gente va abriendo los ojos. Pero ¿son todas dañinas? Porque no todas tienen los mismos objetivos pero si valores parecidos. Pero bueno hay de todo y cada uno cree en lo que quiere, y hay que aceptarlo, aunque ya hay menos que crean en La Iglesia.
La religión es a lo que nos agarramos en las peores situaciones, aunque no creamos en ese Dios, si creemos en nuestras ideas y en aquello que nos hace seguir y nos da fuerzas.
Por estas enseñanzas tan tradicionales las chicas seguimos teniendo menos libertad en las familias, ¿Es así?
Les mandan más en vez de pedírselo a un chico, igual lo hacen sin querer o porque es lo que se suele decir, lo que se oía en las calles que como se criticaba todo y todo se sabía, andaban prudentes.
Pero como siempre cada familia es de su madre y de su padre. Hay algunas que puede llegar a ocurrir todo lo contrario o aquellas que copiarías ese buen trato a la mujer que te dan ganas de pedirles un autógrafo.
También el nido esta más tapado, con protección excesiva, como si no pudiéramos hacer lo mismo que los chicos.
¿De quién es el problema?
Andrea Jiménez.
La sociedad cambia pero despacito ya mandamos un poco más y se nos hace caso, ya hay comprensión y no tanta vagueza.
En el reino animal anda que no van los machos detrás de las hembras y estas son muy exigentes, además tampoco transmiten sentimiento, les utilizan para lo que les necesitan. Suena demasiado frío, ¿no?
¿Será la clave?
Anteriormente veíamos sentados en la mesa a todos los hombres de la familia y a las mujeres hasta la más pequeña en la cocina.
Ahora la mentalidad ha cambiado y ya no somos tan machistas, hemos llegado casi a la igualdad. En el momento que todos tengan los mismos salarios y puestos de trabajo lo habremos conseguido.
Ya que actualmente en los altos cargos solo tienen nombres masculinos como en directores banqueros y de diferentes empresas importantes, presidentes, papás, escritores, y un sin fin de oficios.
¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Qué o quienes paran ese cambio tan esperado?
La religión por ejemplo sigue mandando y estamos en el Siglo XIX. Anda que no ha pasado tiempo desde que la iglesia se está alimenta de los creyentes. Menos mal que la gente va abriendo los ojos. Pero ¿son todas dañinas? Porque no todas tienen los mismos objetivos pero si valores parecidos. Pero bueno hay de todo y cada uno cree en lo que quiere, y hay que aceptarlo, aunque ya hay menos que crean en La Iglesia.
La religión es a lo que nos agarramos en las peores situaciones, aunque no creamos en ese Dios, si creemos en nuestras ideas y en aquello que nos hace seguir y nos da fuerzas.
Por estas enseñanzas tan tradicionales las chicas seguimos teniendo menos libertad en las familias, ¿Es así?
Les mandan más en vez de pedírselo a un chico, igual lo hacen sin querer o porque es lo que se suele decir, lo que se oía en las calles que como se criticaba todo y todo se sabía, andaban prudentes.
Pero como siempre cada familia es de su madre y de su padre. Hay algunas que puede llegar a ocurrir todo lo contrario o aquellas que copiarías ese buen trato a la mujer que te dan ganas de pedirles un autógrafo.
También el nido esta más tapado, con protección excesiva, como si no pudiéramos hacer lo mismo que los chicos.
¿De quién es el problema?
Andrea Jiménez.
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