¿Qué se siente al otro lado de la infancia?

Buenas tardes!!


¿Cómo no voy a hacer ya mismo una entrada con esta bonita experiencia?

Las prácticas.
Somos el otro lado de la infancia y donde tenemos muchas cosas por hacer:




Donde nos acercamos un poco más a nuestro futuro y lo visualizamos con nuestros ideales para enseñar de la mejor forma a esos futuros niños. ¿Qué tienen que al segundo día de conocerlos ya les llevas en el corazón? Ya sabes un poco de cada uno y ves que una clase es como la vida, hay de todo. ¿Cómo es posible?

Por la sencilla razón que ellos se dedican a conocer, a admitir sin tener en cuenta otras cosas. Son sinceros y te hacen ver los errores que cometes fácilmente. Asombra la memoria que tienen pero en lo que más destacan es en lo agradables y agradecidos que son. Por eso debemos tratarlos siempre con cariño y respeto.
También he comprendido que la libertad es fundamental en la educación, y por eso son autónomos, obedientes y tienen estrategias. Porque se les damos tiempo para que entiendan lo que les explicamos, les damos confianza, y ellos solos devuelven lo que les pedíamos, siempre sorprendiéndonos para mejor de todos sus logros.

Es curioso que cuando tenemos delante a veintiséis monstruitos, solo hay una prioridad, cuidarlos. Crece la responsabilidad y solo estamos pendientes de que aprendan y se sientan a gusto. Somos su fuente de información, su modelo, y nos debemos a ello, debemos ofrecerles todo lo que conocemos para que crezcan. Por eso al segundo día de verles, con solo estar diez horas con ellos, ya hay un vinculo de protección y de hacerles mejorar cada día, ya son lo más importante.


Por eso digo, que gran suerte enseñar a los niños y niñas en estas edades, crear en su infancia un hueco, una parte de nosotros.



Andrea Jiménez.

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