La sutileza de la voz y las palabras

Buenas noches

El arte de la palabra, tener fluidez y sutileza con cada letra. Poder crear una melodía con la vos al deleitar con esos pequeños poemas, versos, párrafos cada sentimiento lleno de verdad. Matices que hacen real la lectura, llegar a dar vida a las palabra, un gran trabajo por lograr cada día.

A los amantes de la literatura, de la cultura y de la rima. La sintonía de las palabras, la melodía que transmiten y cuentan como si fuera la vida, historias representadas en la imaginación del lector, lagrimas por los sonidos de esas letras que transmiten tanto que no hace falta leer si no escuchar y pararse a pensar de que van.

Ser capaz de tener la habilidad para lograr una obra de arte con solo rimar, como poder ser capaz de emocionar tan solo con el sonido y el silencio de esa voz que conoce ya bien sus versos y logra captar la chispa que en ellas envuelve al querer oírlas de nuevo.
Palabras como "una camisa escotada color frambuesa" "esos botines bajos que tanto te gustan" , con oír la voz pausada y dulce del que cuenta ya recreamos una escena exacta a las palabras escuchadas.

Llegar a escribir tan bello queda al alcance de muy pocos y requiere una formación continua. Puede que sean ratones de biblioteca, que se encierren en sus casas con poca luz, en su mesa con olor a madera y grafito.
A lo mejor prefieren respirar aire de las más altas montañas y contemplar horizontes donde si llegan a una historia.
La imaginación no tiene limites y las vivencias tampoco, pero saber jugar con las palabras eso solo pertenece a unos pocos.




Pero no toda la cultura está en la lectura, como bien he dicho antes, hay historias fuera de las bibliotecas y de las casas, en el campo se conocen historias y anécdotas que jamas imaginaríamos. Pues es muy tonto pensar que los que no están cerca de la gran ciudad no tienen herramientas para saber, además conocen de primera mano todo lo relacionado con la supervivencia y lo llevan a la practica, no es eso que se queda en el tintero y jamás se usa, como pasa en el estudio. Estos héroes aventureros y trabajadores, son capaces de realizar múltiples funciones sin que parezca nada porque lo hacen ya de manera automática. Tienen recursos y no les pasaría nada en una situación inesperada. Sin embargo, si fuera al contrario, los de cuidad ya estaríamos con el móvil en la mano pidiendo ayuda.

Además que no nos confunda la forma de hablar, ya que siempre nos guiamos de la apariencia, de la vista, todo entra por los ojos, pero tenemos que darnos cuenta que hay que captar más allá. Como pasa en la lectura , que hay que imaginar, pues en las historias que nos cuenta la gente mayor, eso si ocurrió y es historia, historia que fue y que ha quedado parte entre nosotros, porque somos de donde venimos, y gracias a ellos somos tal y como nos conocemos.

Todos somos capaces de amoldarnos según  donde nos encontremos y vamos manejando el lenguaje dependiendo de ese entorno, de esa situación. Sobre todo por la sociedad, porque vivir rodeados de personas, de características, de peculiaridades, tenemos que destacar y saber llevar conversaciones, por lo que nos vamos formando toda la vida casi sin darnos cuenta. Pero un libro, es la clave para enriquecer el vocabulario y sentirse más seguro ante situaciones diferentes a las cotidianas.

Debemos cambiar el chip para poder disfrutar con lecturas más enrevesadas, donde requiera más atención y explotar de vez en cuando las neuronas. El día que encontréis un libro que os apasione, que os enganche y os atrape, sea del tipo que sea, ese día conoceréis el placer de la lectura, de vivir dentro de las palabras, de llegar a lugares y enseñanzas que jamás vieras a tu alcance.

Para terminar os voy a dejar una breve poesía que me encantó hoy nada más oírla, me emocionó por como describe a la protagonista, presente en la sala.
Solo se divisa amor y ternura en esas palabras.

Ella lee libros de poesía de una sola línea

La chica del cuento[43]

Ella era Caperucita Roja vistiendo la seda 
de un pijama blanco; algo más baja, sí,
que la muchacha del cuento y más menuda
su silueta. A ti te gusta acariciarla
entre la ropa y poner orden en el desorden
de los rizos de su pelo. Ella era rubia,
enteramente rubia, casi albina; una mezcla
curiosa de chiquilla y de mujer perfecta
con largas piernas, los ojos claros y esa
melena dorada como el color del trigo
cuando lo agita el viento. Tú desandabas
el camino de tu vida para encontrarte
entonces con ella, tocabas a todas 
las ventanas con los dedos para llamarla,
dejabas mensajes de amor en los buzones
de las casas y mensajes de socorro
en el grito de las ambulancias y las UVI móviles.
Ella era quien sonríe en la foto de grupo
de los cumpleaños, quien tecleaba
torpemente en el ordenador su nombre,
quien salía de casa todas las mañanas
para ir al hospital y ponerse ropa de enfermera.
Pero, sobre todo, cuando te llegaron un día
la vejez, los dolores y el insomnio, ella
era la chica del cuento que leíste una vez
a una muchacha rubia en el banco de un parque.


                                        Manuel Lacarta, Margot en la Plaza de Castilla






Andrea Jiménez.


Comentarios

  1. Maravilloso, maravilloso poema.
    Carlos

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  2. Si te gustó hay muchos más en su libro Margot en la Plaza de Castilla.
    Gracias por comentar Carlos!

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