La confianza
¡¡Buenas noches!!
La esencia que hay entre las personas, que la llevamos medida según a quien tengamos cerca. No parece importante si lo tienes, si se va esfumando, la confianza pasado mucho tiempo es un muro difícil de destruir. Se requiere tiempo y actitud para volver a tener esa porción que carecía de importancia y vale más de lo que parece.
Hace pocos días no era consciente del valor de la confianza. Soy una persona que no le cuesta ceder y estar pendiente de los demás, pero tengo un defecto en esto, por no hacer daño a las personas intento no decir las cosas. Pero claro ahí es cuando te das cuenta que a parecido una barrera de la nada, que algo pasa y que por mucho que intentes estar mejor, hay algo que se a ido, esa parte de confianza que había y que se a esfumado por no contar cualquier simple sensación, sentimiento o cuestión. Hasta que no te liberas contando y explicándolo y comprendiendo que la otra persona lo entiende, no te quedas tranquilo, pero ya cuando ves que de repente todo a vuelvo a la normalidad y vuelves a sonreír, eso es que la confianza que no estaba a vuelto.
La confianza es ese núcleo que se necesita para creer en los demás y en uno mismo. Esto no se enseña, se aprende con la experiencia y según la personalidad de cada uno. Por experiencias pasadas ocurre que ciertas personas dejan creer en la gente porque se dan cuenta que no lo merecen. Otras son desconfiadas y defienden la idea de que no existe la amistad, que todas te terminan decepcionando algún día. Por el contrario, aquellas que confían en todo el mundo, después de muchos intentos la vida y el tiempo destapan a las personas que te dan desilusiones decidiendo guardar la confianza para unos pocos, para aquellos que siguen ahí ante cualquier circunstancia.
Si creo que las personas que se vuelven egoístas o que las que son populares, no todas claro, siempre están más pendientes de sus cosas y de ellos mismos, que de como se sentirán los demás con sus comportamientos. Esta actitud yo nunca la compartiré porque carece de empatía y auto critica, y porque creo que siempre deben estar unidos los pensamientos propios y sus respectivos comportamientos comportamientos por como afectan estos a los demás. Además tienen el autoestima por las nubes y confianza en ellos y con eso les vale.
Pues esa esencia de la que hablaba antes se transmite a los demás, se refleja en la cara si te sientes seguro o quisieras ser el último ser del mundo transparente y solo. Hace que estés más rodeado de gente o sientas que les interesas a pocos, lo ideal es creer que aunque cambies de ropa, de actitud, siempre sigas siendo la misma persona especial en la que te has convertido y que gustaras a la gente que sea, tal y como eres tú, cambiar por los demás.
Creo que debemos aprender y enseñar la confianza, saber que primero está la persona, nuestro interior. Donde tenemos que fomentar y desarrollar la carisma, la seguridad y la alegría por nosotros, por lo que somos y lo que tenemos. Estar agradecidos de nuestras particularidades, destrezas y defectos, creérnoslo y ser nuestro mayor apoyo para poder enfrentarnos solos en el momento que lo necesitemos.
Así después cuando ya tenemos esa confianza en nuestro Yo, podremos pensar en los demás de forma coherente y realista, porque aplicaremos nuestros sentimientos al resto de personas y empatizaremos sin ser egoístas.
Por eso quiero decir que nadie es mejor que nadie para merecer la confianza, en las relaciones sociales como con los sentimientos, estos fluyen no se miden y siempre habrá personas que den más de sí que otras, y me da mucha rabia que esto siga ocurriendo, que siempre los mismos que confían y dan todo por los demás tengan más posibilidades de sufrir y sentir esa sensación de decepción. Para aquellos que pocas veces les ocurra, tienen esa suerte, pero es muy injusto que la gente no se plantee pensar en los demás y ver que hay cosas importantes que pensar solo en la individualidad.
Es tan básico como bajar de la nube y ver que pasa en la tierra porque luego cuando el hachazo les venga a ellos será mucho peor porque nadie les a preparado para ello, ya que solo viven pendientes de su razón y que nada estará bien si no tienes el bienestar que quieren.
Pero el limite llega y al final como la naturaleza es sabia y la vida da muchas vueltas termina consiguiendo que todos experimenten lo mismo en distintos momentos de la vida.
Así que duerman tranquilos los que hayan sufrido tantas veces y no vean solución porque la bondad se acaba agradeciendo siempre y que tenemos que querernos más porque nosotros somos los que menos daño debemos hacernos.
:)
Andrea Jiménez.
La esencia que hay entre las personas, que la llevamos medida según a quien tengamos cerca. No parece importante si lo tienes, si se va esfumando, la confianza pasado mucho tiempo es un muro difícil de destruir. Se requiere tiempo y actitud para volver a tener esa porción que carecía de importancia y vale más de lo que parece.
Hace pocos días no era consciente del valor de la confianza. Soy una persona que no le cuesta ceder y estar pendiente de los demás, pero tengo un defecto en esto, por no hacer daño a las personas intento no decir las cosas. Pero claro ahí es cuando te das cuenta que a parecido una barrera de la nada, que algo pasa y que por mucho que intentes estar mejor, hay algo que se a ido, esa parte de confianza que había y que se a esfumado por no contar cualquier simple sensación, sentimiento o cuestión. Hasta que no te liberas contando y explicándolo y comprendiendo que la otra persona lo entiende, no te quedas tranquilo, pero ya cuando ves que de repente todo a vuelvo a la normalidad y vuelves a sonreír, eso es que la confianza que no estaba a vuelto.
La confianza es ese núcleo que se necesita para creer en los demás y en uno mismo. Esto no se enseña, se aprende con la experiencia y según la personalidad de cada uno. Por experiencias pasadas ocurre que ciertas personas dejan creer en la gente porque se dan cuenta que no lo merecen. Otras son desconfiadas y defienden la idea de que no existe la amistad, que todas te terminan decepcionando algún día. Por el contrario, aquellas que confían en todo el mundo, después de muchos intentos la vida y el tiempo destapan a las personas que te dan desilusiones decidiendo guardar la confianza para unos pocos, para aquellos que siguen ahí ante cualquier circunstancia.
Si creo que las personas que se vuelven egoístas o que las que son populares, no todas claro, siempre están más pendientes de sus cosas y de ellos mismos, que de como se sentirán los demás con sus comportamientos. Esta actitud yo nunca la compartiré porque carece de empatía y auto critica, y porque creo que siempre deben estar unidos los pensamientos propios y sus respectivos comportamientos comportamientos por como afectan estos a los demás. Además tienen el autoestima por las nubes y confianza en ellos y con eso les vale.
Pues esa esencia de la que hablaba antes se transmite a los demás, se refleja en la cara si te sientes seguro o quisieras ser el último ser del mundo transparente y solo. Hace que estés más rodeado de gente o sientas que les interesas a pocos, lo ideal es creer que aunque cambies de ropa, de actitud, siempre sigas siendo la misma persona especial en la que te has convertido y que gustaras a la gente que sea, tal y como eres tú, cambiar por los demás.
Creo que debemos aprender y enseñar la confianza, saber que primero está la persona, nuestro interior. Donde tenemos que fomentar y desarrollar la carisma, la seguridad y la alegría por nosotros, por lo que somos y lo que tenemos. Estar agradecidos de nuestras particularidades, destrezas y defectos, creérnoslo y ser nuestro mayor apoyo para poder enfrentarnos solos en el momento que lo necesitemos.
Así después cuando ya tenemos esa confianza en nuestro Yo, podremos pensar en los demás de forma coherente y realista, porque aplicaremos nuestros sentimientos al resto de personas y empatizaremos sin ser egoístas.
Por eso quiero decir que nadie es mejor que nadie para merecer la confianza, en las relaciones sociales como con los sentimientos, estos fluyen no se miden y siempre habrá personas que den más de sí que otras, y me da mucha rabia que esto siga ocurriendo, que siempre los mismos que confían y dan todo por los demás tengan más posibilidades de sufrir y sentir esa sensación de decepción. Para aquellos que pocas veces les ocurra, tienen esa suerte, pero es muy injusto que la gente no se plantee pensar en los demás y ver que hay cosas importantes que pensar solo en la individualidad.
Es tan básico como bajar de la nube y ver que pasa en la tierra porque luego cuando el hachazo les venga a ellos será mucho peor porque nadie les a preparado para ello, ya que solo viven pendientes de su razón y que nada estará bien si no tienes el bienestar que quieren.
Pero el limite llega y al final como la naturaleza es sabia y la vida da muchas vueltas termina consiguiendo que todos experimenten lo mismo en distintos momentos de la vida.
Así que duerman tranquilos los que hayan sufrido tantas veces y no vean solución porque la bondad se acaba agradeciendo siempre y que tenemos que querernos más porque nosotros somos los que menos daño debemos hacernos.
:)
Andrea Jiménez.
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